La dureza del agua en España: cómo saber si tu agua tiene mucha cal

Si al salir de la ducha notas el pelo áspero, la piel tirante y la mampara llena de manchas blancas por mucho que la limpies, no es cosa tuya: es la cal del agua.

Qué es el agua dura

El agua dura es la que lleva disueltas muchas sales de calcio y magnesio. Se mide en grados franceses (°fH), y la escala habitual es esta:

Menos de 15 °fH Agua blanda
15 a 30 °fH Dureza media
30 a 45 °fH Agua dura
Más de 45 °fH Agua muy dura

Cómo saber la dureza del agua de tu casa

Hay tres formas, de más a menos fiable:

  1. Consulta a tu empresa suministradora. Por ley están obligadas a publicar los análisis del agua de cada municipio. Búscalo como «calidad del agua» o «dureza» en su web, o llámalos.
  2. Tiras reactivas. Se compran en cualquier tienda de acuarios o droguería, cuestan poco y te dan el dato en un minuto.
  3. La prueba del jabón. Nada científico, pero orienta: si el jabón apenas hace espuma y cuesta aclararlo, tu agua es dura.

Señales de que vives en zona de agua dura

  • Manchas blancas en la mampara, los grifos y el fregadero que vuelven a salir enseguida
  • La ropa sale más rígida y los colores se apagan antes
  • El pelo queda áspero y sin brillo, y la piel tirante después de la ducha
  • La resistencia de la lavadora y el hervidor se llenan de una costra blanca
  • Gastas más champú, más gel y más detergente para el mismo resultado

Qué le hace la cal al pelo y a la piel

Los depósitos de calcio se quedan pegados al pelo y sobre la piel. El resultado es un pelo que se nota más áspero y apagado, y una sensación de piel tirante al salir de la ducha. No es una enfermedad ni nada grave, pero es incómodo y se nota a diario.

Qué se puede hacer

Las soluciones van de lo barato a lo caro:

  • Filtro en la ducha. Lo más sencillo y económico: un cartucho filtrante que retiene partículas de cal, arenilla y óxido antes de que el agua te toque. Se instala a mano en un minuto y sirve igual si vives de alquiler.
  • Descalcificador de sal. Trata el agua de toda la casa. Funciona muy bien, pero cuesta varios cientos de euros, ocupa sitio y hay que instalarlo. Si eres inquilino, no es opción.
  • Productos antical de limpieza. Quitan la cal ya formada, pero no evitan que vuelva.

Un apunte honesto: ningún filtro de ducha convierte el agua dura en blanda. Lo que hace es retener partículas y sedimentos, que es lo que notas en el pelo y en la piel. Desconfía de quien te prometa milagros.

Nuestra recomendación

Si vives de alquiler o quieres probar sin gastarte cientos de euros, empieza por el filtro de ducha. Y si quieres comprobar que funciona, no hace falta que nos creas: el cartucho entra blanco y a las pocas semanas está gris. Eso que ves es lo que te estabas duchando.

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